Dicen que lo barato sale caro, pero a veces lo caro sale mucho más caro.
Nunca entendí los caprichos, yo soy feliz llevando ropa barata y cómoda; también soy muy feliz yendo a comer a sitios baratos, aunque no sean lujosos... pero mucho más feliz de haber nacido en la época en la que jugábamos con tazos y juguetes baratos en lugar de consolas.
PD: Este post va dedicado a mi reloj de plástico, que a pesar de haber recibido muchos golpes, sigue funcionando <3
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada